Liderar con compromiso: Javier, jefe de obra en Herysan, nos habla del reto de construir el nuevo Teatro Municipal de Alhaurín de la Torre.

Gestionar una obra es un desafío constante. Pero cuando se trata de una infraestructura de gran envergadura como un teatro municipal, ese desafío se multiplica. En esta entrevista, charlamos con Javier, jefe de obra en Herysan desde hace cinco años, que nos ofrece una mirada honesta y cercana sobre lo que implica liderar un proyecto de esta magnitud.

El mayor reto hasta la fecha: el Teatro de Alhaurín de la Torre

Para Javier, no hay duda: “El mayor desafío que he enfrentado es el actual: el Teatro Municipal de Alhaurín de la Torre. Por su complejidad técnica y por la responsabilidad que supone para el municipio”. Superar los obstáculos, explica, ha sido cuestión de constancia, resolución y mucha resiliencia.

Planificar… e improvisar

Aunque la planificación es esencial en cualquier obra, Javier destaca otro ingrediente fundamental: la capacidad de adaptación. “Puedes tenerlo todo previsto, pero cada día en obra puede cambiar por completo. Saber improvisar ante imprevistos es clave”, comenta.

Tres pilares: cercanía, flexibilidad y compromiso

Cuando le pedimos tres palabras que definan su día a día en Herysan, Javier no duda: “Cercanía, flexibilidad y compromiso.” Tres valores que resumen el enfoque humano y profesional que caracteriza la cultura de la empresa, tanto en el trato con clientes y proveedores como con el propio equipo.

Mirando al futuro del sector

Javier también nos comparte su visión sobre los cambios que marcarán el futuro de la construcción: la industrialización como respuesta a la escasez de mano de obra y la digitalización como herramienta para mejorar la gestión. “Tarde o temprano, la inteligencia artificial también formará parte de nuestro trabajo diario”, apunta.

El consejo para quienes empiezan

Motivar, resolver y pensar en grande. Esa es la fórmula que Javier recomienda a quienes sueñan con dirigir una obra. “Hay que saber marcar una estrategia y mantenerse firme En ella. Y sobre todo, saber motivar al equipo y ser resolutivo”, concluye.

Compromiso real con cada proyecto

Lo que deja entrever la entrevista de Javier no es solo la dificultad técnica de un gran proyecto, sino la manera en que en Herysan se enfrentan los retos: con una metodología clara, pero también con implicación personal. La gestión de cada obra no se concibe como una tarea mecánica, sino como un proyecto vivo que requiere atención constante, adaptabilidad y un equipo cohesionado.

La cercanía con el cliente, la escucha activa, el cuidado del detalle y la capacidad de respuesta son el ADN de la empresa. Y detrás de cada obra, hay personas como Javier, que no solo dirigen, sino que se involucran a fondo, lideran con el ejemplo y hacen que los proyectos salgan adelante, incluso en las circunstancias más exigentes.

Porque en Herysan no solo se construyen edificios: se construyen relaciones de confianza, procesos sólidos y un legado compartido con cada cliente.

¿Quieres conocer de primera mano cómo se vive la construcción de un gran proyecto público?

Dale al play y escucha el testimonio completo de Javier en el vídeo de la entrevista.



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